domingo, septiembre 10, 2006


TRISTE DESPERTAR


Abro los ojos, ya estoy despierta. Miro al frío techo y luego dirijo la vista hacia ti. Estás a mi derecha, sonriendo, rodeándome con un brazo. Te quiero. Pienso en lo guapo que estás, en lo mucho que me gusta besar esos labios, acariciar ese mentón…

Playa, noche, mar y olas. Tú y yo, amándonos, observando la luna. Tiemblo al apoyar mi cabeza contra tu pecho, mientras tú me acaricias el pelo suavemente.

Hay pasión, nos queremos, soy feliz. Observo tu radiante rostro, enamorándome aun más.

Comentas que te gusta ir de compres conmigo, en 10 minutos me he recorrido todas las tiendas. Me hace gracia el comentario y te rodeo con los brazos.

Me encanta pasear a tu lado. Me siento la mujer más importante del mundo porque puedo caminar de tu mano, seguro que el resto se mueren de envidia, pienso.

Estoy nerviosa, no quiero tocar, siempre me pongo así. No obstante, una de tus sonrisas es suficiente para que vaya decidida al piano.

Bonita película, precioso final. Besas las lágrimas de mis mejillas y me susurras palabras cariñosas.

Vagamos por las estrechas calles del pequeño y hermoso pueblo. Las casas son todas blancas, encaladas, lo que le da un aspecto de pureza que hace al pueblo más bello aun. Te empeñas en cargar conmigo, ya que consideras que mis rodillas no pueden soportar tantas cuestas y escalones.

Amor. Paseos. Sol. Ciudad. Besos. Mar. Cenas. Música. Abrazos. Palabras. Susurros. Lágrimas. Despedidas…

No se me borran de la mente esos ojos color miel del primer día, esa mirada. También recuerdo tus manos, tu pelo, tu manera de andar, de vestir, de hablar…

…Y esa sonrisa…

Abro los ojos, ya estoy despierta. Miro al frío techo y luego dirijo la vista hacia ti. Estás a mi derecha, sonriendo, rodeándome con un brazo. Te quiero. Pienso en lo guapo que estás, en lo mucho que me gusta besar esos labios, acariciar ese mentón… Cierro los ojos y suspiro. Lágrimas comienzan a brotar. Te miro: sonríes, me estás abrazando. Pero no te mueves, permaneces estático. Sigo embelesada mirando tu sonrisa… Lástima que la única manera de contemplar tu hermoso rostro sea mirando esa maldita fotografía.